Comunicación asertiva

Si te hablo de comunicación asertiva, seguramente no te descubro nada nuevo. En seguida aparece cuando buscamos herramientas para el liderazgo, el trabajo en equpo, la negociación o la gestión de conflictos. Aunque tiene límites, es muy útil en un gran número de ocasiones. Así que vamos a ver dos claves sobre cómo usar la comunicación asertiva.

¿Qué es?

Es uno de los diferentes tipos o estilos de comunicación. La comunicación asertiva es la que nos aportará en un mayor número de ocasiones más beneficios a medio y largo plazo. Con ella podemos gestionar los conflictos de forma colaborativa, que es la que también mejora nuestro bienestar en un mayor número de ocasiones.

El objetivo de la comunicación asertiva es expresar aquello que nos preocupa o cómo nos sentimos ante un tema de forma que la otra persona no se sienta atacada. Aunque pueda sentir emociones negativas, no serán tan intensar como si usaramos la comunicación agresiva.

¿Cómo la usamos?

Una herramienta que nos ayuda a aplicar de forma sencilla la asertividad es el modelo de comunicación no violenta. Marshall Rosenberg, psicólogo y mediador, desarrolló este modelo que se basa en una escucha empática y expresión honesta.

Rosenberg basa su modelo en cuatro fases:

  1. Describimos de la forma más neutra posible lo que pasa.
  2. Sentimientos y emociones. Expresamos cómo nos hace sentir lo que está pasando.
  3. Expresamos la necesidad o el interés detrás de las emociones que hemos expresado.
  4. Elaboramos una propuesta sin atacar a la otra persona y mostrando apertura al diálogo y a la búsqueda conjunta de soluciones.

He aquí un par de ejemplos:

  • Cuando me dices que no lo vas a hacer porque no tienes tiempo me siento frustrado e impotente, porque yo tampoco tengo tiempo o energía para hacerlo. También estoy a tope de trabajo y me gustaría que nos apoyarámos de alguna manera en casa. Busquemos una solución. 
  • Cuando no han llegado los pedidos me he sentido traicionada. Habíamos acordado unas condiciones que no se han cumplido y ahora tengo la sensación que no puedo confiar en vosotros. Pero para continuar trabajando juntos necesito poder confiar. Os propongo que pensemos una manera de cuidar nuestra confianza mutua.

La elaboración de peticiones en momentos de conflicto puede ser un poco delicada en tanto que una petición que pida un cambio de comportamiento por parte de la otra persona puede ser recibida como un ataque. Así que procuraremos elaborar peticiones para que todos los implicados se impliquen en el proceso de encontrar soluciones al problema.

Cuando todos los implicados elaboran y acuerdan soluciones de forma conjunta, el porcentaje de cumplimiento y compromiso con los acuerdos se dispara. Es una de las ventajas de la mediación.

Más elementos (verbales) de la asertividad

Para acabar de «completar» nuestra asertividad debemos tener en cuenta, además de expresar cómo me siento y qué necesito ante una situiación, otros elementos que ayudarán a establecer el diálogo con la otra persona y poder encontrar soluciones al problema:

  • Escucha activa. IMPRESCINDIBLE. Por muy bien que digamos las cosas si no hay escucha, se corta el diálogo. (pronto tendréis un post dedicado)
  • Reconocer. Ya sea para valorar algo positivo de la otra persona que tiene relación con el hecho o para reconocer algún error propio. Esto último lo podemos hacer dando la razón o bien no negando o confrontando la crítica.
  • Repeticiones. A veces habrá que repetir un mensaje, simplemente hay que intentar hacerlo con un tono tranquilo. A esto a veces lo llaman «técnica del disco rayado».
  • Hacer preguntas. Las podemos usar con diferentes fines. Por ejemplo:
    • Saber cómo se siente o qué quiere la otra persona
    • Aclarar. A veces usamos palabras ambiguas o rotundas (siempre, nunca, a veces, todo nada…). En este caso preguntamos para aclarar qué nos quiere decir la otra persona: «¿Cuando dices siempre, en qué momentos concretos?», «A qué te refieres con ‘todo’?»
 

Elementos no verbales de la asertividad

  • Cuando nos comunicamos los gestos y el tono tienen un peso muy importante en el mensaje que queremos transmitir. Se dice que entre un 70 y un 90% de la comunicación es no verbal.

En asertividad, la comunicación no verbal se caracteriza por:

  • contacto visual (sin ser agresivo)
  • postura neutra
  • tono relajado y firme
  • ausencia de gestos bruscos

 

Sobre la práctica

Muchas veces la asertividad no nos sale de forma natural. Para que lo haga necesitamos practicar, aunque de vez en cuando nos equivoquemos. Puedes buscar situaciones donde usar la comunicación asertiva o preprarte lo que dirás en una conversación difícil.

Ya lo dijo Benjamin Disraeli:

❛❜

Puede que la acción no siempre conlleve felicidad; pero no hay felicidad sin acción.

Si quieres que te acompañe en el proceso de entrenar tus habilidades comunicativas, házmelo saber.